Martes, 09 Abril 2019 07:05 hrs
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Desarrollo Económico Municipal, el Cuento de Hadas

del mismo autor

Las Cámaras empresariales aglutinadas en el GEL y el CLIP se manifestaron en contra de la decisión del presidente municipal de Torreón, Jorge Zermeño Infante, de fusionar la Dirección de Desarrollo Económico con la Dirección de Desarrollo Institucional. Los empresarios consideran a la primera como un área estratégica para la atracción de inversiones.

                  Lo primero que habría que analizar es que tan “estratégica” resulta una dirección que ejerce un presupuesto ínfimo que representó en 2018 el 0.61% pero que no es una novedad, pues en 2017 con un gobierno de diferente color, ejerció el 0.47% del presupuesto total del municipio y cuya nómina representa mas del 80% de dicho presupuesto.

                  Esta situación se repite en la federación, los estados y todos los municipios del país.

                  ¿Qué tan “estratégica” es una dirección con resultados pobres, en muchos de los casos ficticios, sin parámetros serios de medición y que en algunos casos se cobija con resultados ajenos?.

                  La firme posición inicial adoptada por los empresarios se desinfló al otorgar el “beneficio de la duda” al alcalde y brindarle un voto de confianza.

                  El problema con la fusión de direcciones o sin ella quedó igual.

                  Resulta fundamental para quienes están a favor o en contra de la decisión, iniciar por definir cuál es la razón de ser del área de desarrollo económico.

                  La solución más directa en contra de la pobreza lo es el empleo. La atracción de inversiones, el fomento al turismo, los apoyos a micro, pequeñas y medianas empresas, el desarrollo comercial e industrial, es decir, todas las acciones que se realizan en dicha área tienen como fin último la generación de empleos.

                  Quien obtiene un empleo brinda a su familia acceso a la salud, educación, alimentación y demás necesidades básicas, pero, sobre todo, deja de depender de programas asistenciales que representan una importante carga presupuestal y cuyo único fin lo es la manipulación electoral clientelar.

                  El empleo nos empodera, nos hace mas libres de decidir, nos genera autonomía y multiplica la riqueza nacional.

                  Así pues, no puede haber “voto de confianza” o “beneficio de la duda” si no existen acciones concretas que lo fundamenten:

-Incremento del presupuesto enfocado a Desarrollo Económico en un 300% para operación de programas específicos, presupuesto que debe ser tomado del de programas asistenciales.

-Eficientar el desempeño del personal

-Establecimiento de objetivos claros y compromisos institucionales con tiempos de cumplimiento

-Establecimiento de indicadores que permitan medir los resultados de todas y cada una de las actividades

                  Nada de eso exigen los organismos empresariales ni nada de eso ofrece el alcalde, ni ningún alcalde del país.

                  Sigamos entonces disfrutando el gatopardismo imperante, hacer que las cosas cambien para que nada cambie. Por eso estamos como estamos.





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