Domingo, 25 Marzo 2018 13:58 hrs
» Especiales

Renata, ejemplo de lucha por la vida

Tiene 5 años, carece de sus extremidades superiores y una malformación en la cadera, pero con su entusiasmo y voluntad colorea con uno de sus pies y baja las escaleras

Por: Rebeca Rodríguez

Saltillo, Coah.- "Durante mi embarazo vi un niño sin manos y pensé cómo será la vida del pequeño o de la mamá", esto lo dice Mónica quien se refiere a que eso sucedió en la etapa de gestación de la menor de sus cuatro hijos, Renata.

Recuerda que acudió puntualmente al seguimiento de su embarazo, sin embargo, no fue hasta que  tuvo a su hija en brazos que supo tenía Focomelia, defecto congénito en el cual los  huesos largos de una o más extremidades no están presentes a acortados.

"Nunca me dijeron a tu hija le faltan extremidades, a los ocho meses fue el último eco que me hicieron y me dijo la doctora que venía sentada, nada más, me programaron para cesárea y cada semana asistía para ver el reacomodo de la bebé y al nacer llegó sentada".

Cuando su hija nació, le dijeron que tendría dos años de vida ante lo que ella pensó en disfrutarla "creí que la tendría en silla de ruedas o en cama y que ahí le daría de comer, me mandaron con pediatras y especialistas para revisar sus órganos y se determinó que todo está bien".

Renata carece de sus extremidades superiores y una malformación en la cadera, pero es entusiasta y voluntariosa, colorea con uno de sus pies.

"Le faltan huesos en la cadera, no tiene una rodilla, sus pies  están hacia  afuera y ya comienza a caminar pese  a que le dijeron que no podría hacerlo y que siempre estaría en silla de ruedas".

Desde hace cinco años, cuando la niña tenía cuatro días de nacida, ambas, madre e hija, acuden tres o cuatro veces a la semana al CRIT Coahuila.

"Ella es la que quiere seguir adelante, nomás ponen a uno para que les dé el empujoncito, comenzó a apoyarse por las cosas y a pasarse de un lado a otro, a soltarse sola, ella le sonríe a la vida", señala Mónica, una mujer que habla abierta y valientemente  de la discapacidad de su hija:

"Renata colorea con los pies, con su muñón, habla, se expresa, dice lo que siente y lo que quiere, y baja las escaleras de la casa, se niega a estar en la silla de ruedas, se ha caído porque quiere caminar más rápido, correr y girar, se le dobla la pierna y se cae... y dice yo puedo".

Actualmente los médicos tratantes dicen que la paciente no necesita operación porque sería interrumpir los logros que ha tenido, solamente se le pueden poner unas prótesis para mejorar su movilidad.

La madre de familia destaca la importancia de la terapia psicológica que para las familias de pacientes con discapacidad se proporcionan en el CRIT y acepta que la sociedad es cruel y a uno de sus hijos ya le tocó enfrentarse a señalamientos respecto a la discapacidad de su hermanita.

Dice que mucha gente no conoce el trato que se da en el Centro, "Te dan el abrazo, la bienvenida, y se siente rico, aquí los niños encuentran la manera de hacer las cosas" finaliza.



Destacamos






OPINIÓN