México
Sábado 22 de Enero del 2022 20:56 hrs

Explican grado de contagiosidad que posee Ómicron


Llama especialista a acostumbrarnos a aplicar medidas de higiene

Ciudad de México.- Pensábamos que la pandemia de COVID-19 ya estaba terminando pero iniciamos el 2022 con el tercer año de pandemia y con una situación epidemiológica compleja ya que Ómicron viene nuevamente a intensificar los problemas que tenemos como sociedad para realizar actividades importantes y para mantenernos sanos.

Ahora enfrentamos otra variante del SARS-CoV-2, Ómicron, por fortuna, tiene una menor capacidad de virulencia, según asegura Samuel Ponce de León, titular de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus.

De las variantes del SARS-CoV-2 (la original Wuhan, Alpha en el Reino Unido y la Delta), Ómicron tiene una capacidad de transmisión extraordinariamente eficiente, puede ser tan transmisible como el sarampión, que es el virus reconocido como el patógeno con más contagiosidad.

Afortunadamente, Ómicron causa COVID-19 con síntomas discretos o moderados en muchos pacientes y sólo en un pequeño número de casos se complica y puede requerir de cuidados intensivos o causar la muerte.

Ómicron, aclara el también Coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS), es capaz de infectar a aquellas personas vacunadas y con “su esquema completo”, e inclusive con una tercera dosis de refuerzo.

En general en estas personas la infección por Ómicron se presenta “muy benigna o incluso puede pasar inadvertida”, sin embargo, a través de las personas infectadas pueden mantenerse y continuar los contagios.

A consecuencia de la gran movilidad social por vacaciones, en las próximas semanas o días se mantendrá la intensidad en la transmisión de la infección, como no se ha visto a lo largo la pandemia.

Se espera que la mayoría de infectados presenten “cuadros leves”. Todo será “muy rápido y seguramente los servicios de salud se van a ver saturados en poco tiempo”, consideró.

El contagio por Ómicron es fácil aunque se requiere siempre de contacto a través de secreciones respiratorias.

“El 99.9 por ciento de los contagios ocurre por transmisión aérea”. Otro ejemplo: si un infectado estornuda en un elevador, Ómicron queda en aerosol y al subirse otras personas se pueden contagiar. Hay el mismo riesgo en un coro de iglesia o durante una discusión en un salón de clase”, indicó.

Otra forma es si un infectado de COVID tose en la mano o si escupe en un sitio y otro toca donde tosió o escupió, se puede infectar.

Ponce de León aclara que las vacunas no evitan la infección por el SARS-CoV-2, pero sí su evolución hacia una enfermedad grave, son extremadamente eficaces y seguras.

Hay la idea de que la amplísima capacidad de contagio de Ómicron a nivel global podría mejorar el grado de inmunidad de sectores de poblaciones e incluso de nuestra especie.

Simultáneamente, este gran número de infecciones implica un altísimo número de partículas virales reproduciéndose, multiplicándose, con la posibilidad de que haya equivocaciones en la transmisión de sus características genéticas y por tanto, la aparición de nuevas variantes con propiedades que podrían ser también igual o más complicadas.

Para Ponce de León, seguimos en pandemia y seguro aparecerán más variantes de SARS-CoV-2; ya que sabemos y podemos minimizar los riesgos hay que mantener “una actitud responsable” al “reanudar nuestras actividades”, el trabajo cotidiano, el desarrollo profesional.

Es urgente, para recuperar nuestras actividades, establecer patrones de actividad a pesar de la circulación de variantes del SARS-CoV-2, propone Ponce de León.

El COVID-19, en sus diferentes variantes, va a convivir con nosotros en los próximos años o décadas ya que posiblemente se transforme en una enfermedad como la influenza y tenga una periodicidad en los meses invernales, como otro virus respiratorio.

Si es el caso, dice, vamos a requerir una vacunación recurrente y a la vez iremos desarrollado un mejor sistema inmunitario a través de diferentes experiencias de infección.

Advierte que tenemos que aprender a vivir de una manera diferente ante la posibilidad de que infecciones respiratorias se puedan transformar en epidemias y ocurran en cualquier momento.