Hace 38 años, en 1988, nuestros padres nos entregaron a una sociedad vibrante, exigente e interesada: dispuesta a dar parte de su vida por una mejor nación. Hoy, nuestra generación, le entregamos a nuestros hijos una nación resignada y polarizada. Una sociedad con desconfianza, con ciudadanos que solo ven por el interés propio y son ciegos hacia los problemas y oportunidades de la comunidad.
Advertido, el siniestro del convoy ferroviario en el transístmico agrió el cierre de año del gobierno federal y volvió a poner sobre la mesa la realidad de un grupo político marcado para unos por la corrupción y para otros por el encubrimiento y la impunidad, preludio de un 2026 en que no son esperables cambios de conducta.
El “¡sin comentario!” de la Presidenta para eludir al menos una protocolaria felicitación a la Premio Nobel María Corina Machado, marcó uno de los peores momentos de la mandataria en 2025. Basta leer el texto del discurso enviado a Oslo por la dirigente venezolana, para comprender las razones de ese ruidoso silencio.
El avance tecnológico en las comunicaciones ha conllevado muchas ventajas para los usuarios de servicios, pero también abusos, como en TELMEX, la de Carlos Slim. Ante fallas, además del calvario de sus contestadoras, para disminuir técnicos y reducir costos utilizan al afectado como mano de obra gratuita en las reparaciones.
¿Cómo puede México presentarse como garante de paz en el extranjero cuando incumple sus propios acuerdos internos? La respuesta es clara: no hay autoridad moral sin congruencia, y no hay congruencia cuando se es candil de la calle y oscuridad en la casa.