La transformación que terminó pareciéndose demasiado al pasado La gran ironía es esta: prometieron revolución, entregaron continuidad.
¿Cómo puede México presentarse como garante de paz en el extranjero cuando incumple sus propios acuerdos internos? La respuesta es clara: no hay autoridad moral sin congruencia, y no hay congruencia cuando se es candil de la calle y oscuridad en la casa.
Del Plan de Guadalupe contra Huerta en 1913, al desafío actual contra Morena: la defensa de la democracia sigue siendo tarea de esta tierra
El agua no es un recurso cualquiera. Para los pueblos indígenas es vida, territorio, cultura y espiritualidad. Legislar sobre el agua sin consulta previa es legislar contra la libre determinación, contra la autonomía y contra la historia. Es perpetuar el viejo patrón de un Estado que promete reconocimiento pero niega participación. Es repetir la traición que desde hace décadas se ha cometido contra los pueblos originarios.
Si la Ley de Aguas se aprueba sin modificaciones sustanciales, los efectos serán devastadores. Tierras sin agua perderán valor y quedarán a merced de compradores externos. Agricultores sin medios de subsistencia se verán obligados a abandonar el campo, alimentando la migración hacia ciudades o al extranjero