La tribuna matinal, que era bocina oficial y cadalso de ejecuciones, bajo el compromiso de protección e impunidad a los familiares y cómplices de López Obrador, se ha transformado en sala de tortura para la Presidenta, en diario y frustrado intento por minimizar y justificar la corrupción que corroe al régimen.
Los sondeos de opinión muestran hoy a los canadienses aglutinados y orgullosos de un mando con altura y visión de estadista, dolorosa comparación para nosotros, con una población que compadece a la primera Presidenta como víctima y no la ve como líder.
Una solución viable a la crisis generada en Coahuila por el obradorismo con la quiebra de Altos Hornos es negada por una suma de factores económicos adversos. No obstante, sigue la lluvia de promesas sin sustento a los trabajadores, mientras en las tinieblas del poder se mueven interesados en “salvar AHMSA” con la venta al kilo.
Con un proyecto diseñado para obtener el dominio de los procesos electorales, y con ello el futuro control de todos los órganos de mando, se busca garantizar la permanencia en el poder del grupo que actualmente lo detenta. En los hechos representa la mayor traición a la democratización por la que los actuales líderes dijeron luchar.
El ataque militar en Venezuela, con el secuestro del indefendible Maduro como punta del iceberg geopolítico de los halcones de la casa Blanca, acrecentó el ego de Donald Trump y la ONU, como la mayoría de las instituciones políticas mundiales, entraron a una zona gris y el mundo enfrenta el peor episodio de riesgo desde la crisis de los misiles.