Carbonífera
Martes 22 de Junio del 2021 14:18 hrs

Lento avance en la fase final del rescate minero

Perros entrenados en la localización de personas son utilizados por el Ejército Mexicano para tratar de situar en el interior de la mina el lugar en que habrían quedado tres trabajadores.

Fango acumulado en la parte baja dificulta el trabajo

Rancherías, Municipio de Múzquiz.- La mayor parte del agua acumulada en la cueva siniestrada de la empresa Micarám ha sido desalojada, pero el avance de la cuadrilla de rescate de Minera del Norte se ha complicado por la gran cantidad de lodo depositado en el fondo de los túneles, material que no puede ser bombeado y “debe sacarse a pala y carretilla”.

En un intento por facilitar la tarea, por la mañana se introdujeron al túnel rastreadores caninos del Ejército, ante la posibilidad de que detectaran los posibles lugares en que se encontrarían las víctimas. Aunque el mismo lodo dificulta el rastreo de los perros amaestrados, identificaron puntos en los que se han centrado los trabajos, informó uno de los funcionarios de Protección Civil.

El ingreso de los perros generó el rumor de que los rescatistas habrían escuchado gritos y silbidos dentro del túnel, lo que abría la posibilidad encontrar sobrevivientes, situación que fue desmentida posteriormente.

El personal técnico de la Unidad Mimosa, que brinda apoyo a los equipos utilizados por el cuerpo de rescatistas, instaló en uno de los túneles un ventilador minero a fin de llevar aire forzado a la parte más profunda en que se está trabajando, con el fin de mejorar el ambiente y desalojar algún nivel de gas metano acumulado.

En el curso de la mañana se hizo presente en el lugar la candidata de Morena a la alcaldía de Múzquiz, Tania Flores, con el objetivo principal de abordar a los periodistas y adjudicar la propiedad de la cueva y por tanto la responsabilidad del accidente a Genaro Nájera, lo que de inmediato fue desmentido por los trabajadores sobrevivientes.

“Genaro es también responsable pero es solamente el contratista y el propietario es Eduardo Rubén Morales, quien el primer día antes de desaparecer habló con reporteros y les aseguró que todo estaba en orden, pero la damita quiere protegerlo, porque son de los mismos, están en el negocio y hacen tranzas juntos con el carbón”, señaló un empresario del ramo que aportó algunos equipos para el rescate.

A su vez, las familias de los tres trabajadores que falta rescatar, como las de los rescatados y los propios trabajadores sobrevivientes, reiteraron que no se les ha pagado y no han recibido las ayudas y apoyos que prometieron el Presidente y sobre las que la secretaria del Trabajo aseguró en sus declaraciones se estaban entregando.