Advierten especialistas daño neuropsicológico en menores
- Por: David González --
- 17/06/2026 @ 16:12 --
- Sureste
Los jóvenes universitarios ya reflejan los efectos.
Saltillo, Coah.- Estudios neuropsicológicos recientes revelan que el uso excesivo de redes sociales e inteligencia artificial a temprana edad provoca un deterioro directo en el desarrollo neurológico de niños y adolescentes, una situación que ya se refleja en el rendimiento de los aspirantes universitarios por lo que, ante esta alerta de salud mental, académicos instan a las autoridades educativas en México a implementar regulaciones urgentes.
La doctora en psicología y catedrática de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), Karla Patricia Valdés García, explicó que la sobreexposición tecnológica afecta áreas críticas del cerebro como la corteza prefrontal. Esta disminución en el desarrollo cerebral altera la capacidad de los menores para regular sus emociones, disminuye su tolerancia a la frustración y genera malestar emocional, adicciones e incluso ideas suicidas.
La evidencia de este impacto no es inmediata, sino que se manifiesta de forma tardía durante la adolescencia o la juventud. Actualmente, la UAdeC ya ha detectado puntajes más bajos en ciertas áreas de sus exámenes de admisión correspondientes al proceso de este 2026.
Valdés García, quien también se desempeña como coordinadora de vinculación de la institución, señaló que este retroceso cognoscitivo muestra cómo las nuevas generaciones se están quedando por debajo del nivel que alcanzaron sus padres.
“Hemos encontrado algunos estudios desde la neuropsicología que muestran deterioros en el desarrollo neurológico cuando los menores utilizan en exceso estas plataformas. Esto daña la corteza prefrontal, lo que genera dificultades en áreas cognoscitivas y afectaciones emocionales”, precisó la especialista.
A nivel internacional, naciones como Australia, Reino Unido, España, Francia y Malasia ya han avanzado en la restricción o prohibición del acceso a redes sociales para menores de 15 o 16 años con el fin de combatir el ciberacoso, la adicción y la exposición a depredadores.
En el contexto nacional, la especialista subrayó que es fundamental que la Secretaría de Educación convoque a mesas de diálogo para diseñar una estrategia integral que frene estos efectos negativos en niños desde los tres o cuatro años, edad en la que frecuentemente se les facilita un dispositivo móvil sin restricciones.
Pese al panorama, la investigadora destacó que el cerebro posee neuroplasticidad, lo que significa que muchos de los efectos negativos pueden revertirse si se interviene a tiempo por lo que para evitar daños permanentes, la recomendación profesional es suprimir por completo el uso de estas herramientas en la primera infancia y regularlo de manera estrictamente supervisada hasta que los menores alcancen los 10 o 12 años de edad.