Carbonífera
Jueves 16 de Septiembre del 2021 13:10 hrs

Carecía de mínimas obras de protección la cueva de Obayos

Toneladas de tierra y piedras que se desprendieron del talud de un tajo obstruyeron el acceso a un pozo de carbón en el que quedaron atrapados cuatro mineros.

De gran magnitud fue el desplome de material que bloqueó la bocamina, a la vez que arrastró vehículos y equipos de las rudimentarias instalaciones que surtían carbón a la Comisión Federal de Electricidad

Sabinas, Coah.- El desprendimiento de material pétreo que bloqueó la bocamina de la cueva siniestrada en Obayos fue mucho mayor al que se ha informado, de acuerdo con evidencia gráfica compartida a Organización Familia Pasta de Conchos por los primeros elementos de seguridad que concurrieron al sitio.

Por la magnitud del caído que mantuvo la bocamina bloqueada por más de 10 horas, con cuatro trabajadores atrapados en el interior de la cueva, técnicos mineros consideran que el desplome se originó por la falta de protección y una fuerte vibración que provocó la caída del talud del tajo, en cuyo fondo se encuentra la entrada de la cueva.

Asimismo, señalan que en violación a las normas que establece la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el entorno de la precaria explotación no contaba con las obras de contención necesarias para prevenir un desprendimiento como el que arrastró una camioneta y tumbó la frágil estructura y maquinaria con que se estaba extrayendo el carbón destinado a la Comisión Federal de Electricidad.

Como se ha señalado, la cueva de Obayos, perteneciente a la empresa Consorcio Minero A.G., propiedad de Luis Alfonso Rodríguez, se encontraba limitada por un dictamen de la propia STPS a raíz del caído anterior, que dejó semiparalizado al trabajador Juan Muñiz.

Pese a la magnitud del deslave que obstruó la mina, el accidente no se reportó oportunamente a las autoridades.
Pese a la magnitud del deslave que obstruó la mina, el accidente no se reportó oportunamente a las autoridades.

Bajo esa restricción, únicamente debería haber ingresado personal para aplicar las medidas de seguridad determinadas por los inspectores, aunque por señalamientos de los propios trabajadores la cueva se encontraba en plena operación.

La ilegalidad en que trabajaba la cueva del Consorcio Minero A.G. comprueba los señalamientos que ha realizado la OFPC, en el sentido de que la capacidad de vigilancia e inspección de la STPS en la Región es mínima, porque los funcionarios carecen incluso de vehículos para transportarse.

Esa falta de control facilita la operación de cuevas y pozos irregulares, que no cuentan con las mínimas medidas de seguridad para los trabajadores y sin embargo recibieron pedidos adjudicados arbitrariamente por la CFE.