Carbonífera
Viernes 15 de Enero del 2021 12:50 hrs

Protestan familias de Sabinas por abusos de policías estatales


Acusan una serie de detenciones arbitrarias y cateos ilegales

Sabinas, Coah.- Familiares de 18 hombres detenidos entre la noche del jueves y la madrugada del viernes acusaron una suma de cateos y detenciones ilegales, tortura, intentos de extorsión y apropiación de bienes personales cometidos por elementos de la Policía Civil de Coahuila y la Fiscalía del Estado.

En un operativo signado por la violencia y las ilegalidades, sostienen los testimonios, los agentes sin presentar órdenes de allanamiento irrumpieron en domicilios, detuvieron en forma ilegal a ocupantes, golpearon a la mayoría para obtener confesiones y finalmente los fotografiaron con armas y drogas que, de acuerdo con la versión de familiares, “les fueron sembradas”.

Ejecutada por agentes policiales y sin presentar ordenes de jueces, la redada se amparó en una supuesta lista de “halcones” encontrada entre las pertenencias de un anterior detenido, acusado de participar en el crimen de un sujeto que se encontró acuchillado la pasada semana.

Detenidos cuyos nombres se reservan por lógica, afirman que los agentes se apropiaron de sus celulares y dinero entre otras pertenencias antes de entregarlos a la delegación de la Fiscalía del Estado. En la dependencia se informó a las familias que estaban acusados de “delincuencia organizada”.

Conforme con los testimonios, ante los familiares que reclamaban por las detenciones y exigían información sobre el paradero de los detenidos se apareció un abogado que les solicitó “por adelantado” la cantidad de 30 mil pesos para un “arreglo en la acusación” y lograr su liberación en un lapso de uno a tres meses.

La ciudadana estadounidense Altagracia Veraz, conviviente de Jorge, uno de los detenidos, relata: “A mi casa llegaron de visita por la tarde dos policías en un auto particular, uno de ellos conocido de la familia y comenzamos a platicar. Al rato le dijeron a mi pareja que un comandante quería hablar con el afuera. Nada mas salió y lo subieron a una camioneta de la Policía Civil y se lo llevaron”.

El “policía amigo” abunda, le señaló que estuviera tranquila porque era amigos y a el no lo iban a golpear. “Al rato regresaron y tocaron. Pensé que traían a mi compañero, pero no, ingresaron y sin presentar ninguna orden comenzaron a buscar en toda la casa armas y drogas, pero solo encontraron una lata de cerveza con un agujero que dijeron que era una prueba”.

Altagracia, que el lunes informará a su Embajada y solicitará protección, les preguntó si también a ella se la iban a llevar y le respondieron que no, porque “eres americana y no queremos problemas con los gringos”. No le han permitido ver a su compañero desde que se lo llevaron y confiesa estar atemorizada por el asedio.

Cintya, hija de uno de los detenidos, asegura que su padre, semi lisiado por un accidente en un pozo de carbón, ha sido víctima de acoso de la policía “desde que denunció la presencia de personas extrañas en el sector en que vive; pero allanaron su casa, lo señalaron como un marihuano tatuado y un mes después regresan para detenerlo”.

“Es imposible que sea halcón. Desde junio se quedó sin trabajo de velador en un rancho, solo hacía trabajos de jardinería” y muestra los mensajes de su padre pidiéndole ayuda porque su pareja, ciudadana norteamericana pensionada, recibe un ingreso que no les alcanza para sobrevivir. “No es posible que estuviera trabajando para el crimen organizado y que no le alcance ni para comer”, expresa.

Una de las afectadas acudió a Familia Pasta de Conchos, cuya directora se comunicó con la Secretaria de Seguridad, Sonia Villareal, quien le respondió que “trae delitos y cuando están involucrados en temas de narcotráfico no podía ayudar”.

Cristina Auerbach, directora de la organización, expresó que aunque existiera el supuesto delito “no está en el ámbito de la Fiscalía estatal, es un asunto federal, y menos faculta a sus agentes y policías para ingresar a domicilios, detener y efectuar cateos sin presentar una orden de un juez”.

“No es la primera vez que nos entramos de excesos de los policías estatales, que por alguna razón tiene una lista de mineros a los que hostigan y cada vez que se hacen las denuncias solo se logra que desistan por un tiempo y luego insisten, ya que son como una ´caja chica´ para los policías, que se han apropiado de dinero, celulares, enseres y hasta comida”, agregó.

Abundó: “Hacen levantones del mismo minero o de algún familiar al que ´pasean´ en las camionetas para que les digan dónde están personas que buscan, y si no lo encuentran regresan, sembrando terror en familias en absoluta estado indefensión, ya que la Comisión de Derechos Humanos es una nulidad y hasta parecer ser parte de este entramado, porque, aunque se han interpuesto quejas, no sucede nada”.