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Viernes 19 de Agosto del 2022 06:15 hrs

En exceso, el consumo de nanopartículas pone en riesgo la salud

En algunos dulces confitados hay presencia de nanomateriales como dióxido de titanio que vuelven más resistentes a las células cancerosas.

México no posee regulación de nanomateriales

Ciudad de México.- Existen nanopartículas de dióxido de titanio, oro, plata, estaño y carbono que miden entre uno y 100 nanómetros, tienen gran utilidad para producir y transportar fármacos, así como aditivos alimenticios y cuando los consumimos oralmente dañan en el tracto digestivo y el colon, advirtió la investigadora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, Yolanda Irasema Chirino López.

El ser humano está en contacto con diversos productos que las contienen como teléfonos celulares y pantallas táctiles de dispositivos de tabletas y computadoras; textiles sintéticos de la ropa, envolturas y aditivos de alimentos industrializados, y en excipientes de algunos medicamentos, especialmente tabletas.

Aunque estos elementos son de gran utilidad, su exposición o empleo exagerado, puede afectarnos, “no es porque usemos el teléfono celular pues las partículas no se desprenden de la pantalla, el riesgo de la exposición es para el personal que trabaja en la manufactura de estos equipos quienes inhalan los materiales que, al ser de tamaño nanométrico, pueden llegar a zonas muy profundas de los pulmones y causar procesos inflamatorios”, explicó.

Quien labora varias horas al día y durante años en la fabricación de estos dispositivos tiene contacto repetido con ellos; y si se trata de un trabajador que padece cáncer, las nanopartículas de estos materiales pueden incrementar la cantidad de tumores, tal como lo demuestran algunos experimentos de laboratorio efectuados en modelos de ratones en esa entidad universitaria.

Es de destacar que mientras en Europa y Estados Unidos hay una regulación estricta y se sabe qué tipo de empaques contienen nanomateriales, en México no, “no sabemos, la regulación no obliga a las empresas a declarar si están usando algún tipo de nanomaterial en el empaque o como aditivo alimenticio”, precisó Chirino López.

Uno de los riesgos simples a los que estamos expuestos como consumidores está al desprenderse partículas de algunas envolturas plásticas de alimentos que terminan siendo consumidas oralmente, este tipo de empaques poseen nanopartículas de plata que se utilizan para evitar que se contamine el producto ya que tiene propiedades antibacterianas.

También se encuentran en las tabletas de fármacos con excipientes, en alimentos como tortillas, panes empacados y suplementos alimenticios, con su ingesta se daña el tracto digestivo y el colon.

La investigadora señaló que existen reportes donde se refiere que incrementan la cantidad de tumores de cáncer y son especialmente perjudiciales en personas previamente susceptibles, con colitis, gastritis y otras enfermedades intestinales.

Chirino López estudia el dióxido de titanio grado alimenticio, un compuesto permitido en una Norma Oficial Mexicana para elaborar tortillas empacadas así como dulces y chocolates confitados, este se describe en la etiqueta pero se ingiere y deposita en el cuerpo al consumir estos alimentos.

Puntualizó que un experimento con roedores demostró que al ingerir nanopartículas de dióxido de titanio los animales presentan exacerbación de tumores cuando previamente padecen cáncer.

En cuanto a las líneas celulares, Chirino López y sus colaboradores demostraron que las nanofibras de titanio, grado industrial vuelven más resistentes a las células cancerosas de pulmón ante medicamentos contra el cáncer.

Sobre los nanotubos de carbono que se utilizan para hacer materiales ligeros de uso deportivo como raquetas, tenis o ropa deportiva, el daño potencial es para los fabricantes quienes inhalan las nanopartículas, y no para los usuarios.

Son especialmente tóxicas las nanofibras pues simulan formas fibrosas como la de asbesto, un material muy tóxico, éstas causan inflamación considerable en los pulmones, “no solo es importante la composición química de la nanopartícula, sino también su forma. Dañan más las formas fibrosas que las esféricas”, explicó.

Para el ambiente representa también un riesgo importante porque diversos dispositivos y materiales terminan en basureros municipales donde contaminan el suelo y la polución pasa a los mantos acuíferos que se usan en la agricultura.

Ante ello sugirió mantener equilibrio en el consumo y procurar comer alimentos naturales, caseros y poco procesados.