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Martes 17 de Mayo del 2022 08:11 hrs

Refuerzan taxis y app’s candados contra violencia de género

Los conductores buscan que no ocurran casos como el de Debanhi Escobar en Saltillo.

Buscan prestadores de servicio mejorar la confianza de los usuarios ante los casos que se han presentado de acoso y hostigamiento por parte de conductores

Saltillo, Coah.- Ante la efervescencia producida por las denuncias en redes sociales de hostigamiento sexual o acoso por parte taxistas y conductores de servicios de aplicación particulares como InDriver, Uber o Didi, los conductores pusieron manos al volante para aplicar candados y erradicar estas prácticas que afectan a la confianza de los usuarios para realizar un viaje.

Constantemente, y desde el surgimiento de las aplicaciones de transporte particular, son constantes y sonados los incidentes en donde mujeres experimentan momentos de pánico o estrés porque los conductores de aplicación o de servicios de taxi intentan propasarse o hacen comentarios acosadores.

Entre los casos más recientes y que han generado una respuesta de los conductores para recobrar la confianza y mantener activos sus servicios está el caso de Debanhi Escobar en Nuevo Léon, quien desapareció y fue encontrada sin vida el pasado 22 de abril, luego de que se bajara de un taxi de servicio de aplicación porque sus amigas la dejaron sola en una fiesta, caso que hasta el momento sigue consternando a todo México.

Fue debido a este caso que se desató la psicosis en ciudades del noreste del país donde se alertaba de conductores que

Asimismo, en este tenor, en Saltillo también se registró una experiencia que obligó a los conductores y concesionarios de transporte a endurecer las medidas de seguridad. El pasado 17 de febrero Vianey Alejandra, una joven de 18 años se lanzó de un taxi en movimiento al sentirse amenazada porque presuntamente el conductor se fue por otra ruta y perdió la vida tres días después.

Además, Gerardo N, el conductor que fue detenido y procesado por tentativa de feminicidio falleció el pasado 10 de abril, en circunstancias que generaron la protesta de familiares y conductores que lo conocieron al señalar que fue víctima de agresiones por un delito que no cometió, lo que incrementó la polémica en un caso donde tanto el conductor, como el usuario terminaron perdiendo la vida.

Otro caso se suscitó el pasado 23 de marzo, cuando un conductor de la aplicación InDriver intentó llevarse a dos menores de tres y un año en la colonia San Lorenzo de Saltillo, luego de que su madre las acomodó en el vehículo e iba a subirse a la unidad por el otro lado cuando el conductor arrancó. Los padres de las menores denunciaron el intento de secuestro, mientras que el conductor aseguró que no se percató de que la mujer no había subido a la unidad, por lo que fue consignado.

Ante esta situación es que los mismos conductores, tanto de taxis concesionados por el Municipio, como quienes prestan el servicio de forma particular a través de una aplicación, buscaron blindarse al imponer candados y acciones para garantizar que no haya más de estos incidentes que vulneran la confianza de los usuarios, a la par de que también buscaron establecer mecanismos en donde se compruebe que los usuarios no están dando falsos testimonios.

¿Y LAS PRUEBAS DE CONTROL?

El pasado 30 de marzo, luego de que se registraron varias denuncias en redes sociales sobre acoso sexual por parte de taxistas hacia las pasajeras, el dirigente de la CROC en Coahuila, Mario Alberto Morales Núñez, dijo que se aplicaría un examen psicológico como filtro para los operadores y poder detectar conductas no deseadas.

“Lo que estábamos haciendo en la Comisión del Transporte y vamos a tratar de poner un requisito más, que se haga un examen psicológico. Ya tenemos varios requisitos para checar que los choferes de unidades estén al 100”, señaló Morales Núñez, quien comentó que esto se suma a una serie de requisitos que se aplican a quien quiere ser chofer del transporte público municipal.

Con esto, se pretende evitar y prevenir actitudes de acoso por parte de los taxistas, que para esa fecha poseían 7 mil 400 concesiones, y esperaban que se duplicara el número de conductores, aunque con mecanismos y pruebas de control más eficientes.

El representante del organismo de trabajadores aclaró que no han llegado denuncias por acoso o abuso sexual por parte de los trabajadores de la Central de Taxis adherida a la CROC, aunque reiteró que si se diera el caso la denuncia puede interponerse en el teléfono 414 9177.

EXHORTAN AUTORIDADES A DENUNCIAR

De manera más reciente, el pasado 1 de mayo, el Instituto Municipal de Transporte de Saltillo dio a conocer que se sancionó a cinco conductores, dos de los cuales usaban “unidades pirata” o sin regulación, por lo que se insistió en reforzar la vigilancia a los autos concesionados para evitar que hubiera más irregularidades.

Héctor Gutiérrez Cabello, titular de la dirección municipal, destacó que ante estas detecciones la denuncia del ciudadano resulta esencial para frenar los abusos de los operadores de carros de alquiler, lo mismo aplica a las situaciones de hostigamiento y acoso por parte de los conductores, por lo que señaló como primordial recibir las denuncias de la ciudadanía.

Aclaró que hasta el momento no habían recibido queja alguna por acoso, hostigamiento o algún tipo de expresión de violencia de los conductores hacia las usuarias, y explicó que es con base en las declaraciones de los usuarios y sobre una falta que observa el inspector de transporte que se abre un procedimiento.

“El asunto es estar constantemente en pláticas con líderes de taxis, estar exhortando, para que se hagan solidarios y no dejar a una mujer vulnerable; no dejarle sola ni sacarle la vuelta sino ayudar”, precisó el funcionario municipal.

‘MANOS AL VOLANTE’

Asimismo, el pasado 4 de mayo, como un programa piloto, un grupo de cuatro taxis independientes de Saltillo inició la aplicación del botón de pánico, medida en la que el conductor podrá activar el dispositivo y colaborar con las autoridades en caso de que se presente alguna situación con el usuario o si advierte algún otro incidente de violencia de género que haya atestiguado.

El titular del Instituto Municipal del Transporte, Héctor Gutiérrez Cabello, celebró el desarrollo de iniciativas e insistió en que hay una relación estrecha con los conductores y los concesionarios, siendo estos primeros quienes impulsaron la iniciativa de apoyar a las mujeres que se encuentren en riesgo con este botón de pánico, para que no ocurran hechos como el de Debanhi en Nuevo León, donde la jovencita en mal estado se bajó de la unidad y terminó muerta.

Señaló que sólo se les ha pedido a los taxistas ser cuidadosos al subir a una mujer en estado vulnerable y ser lo más profesionales para que llegue a su destino.

Asimismo, los conductores de los servicios de aplicación que operan en Saltillo como Uber, Indriver y Didi, se vieron obligados a instalar cámaras de video en sus unidades, a la par de que solicitaron a los usuarios enviar ubicaciones en tiempo real a algún contacto de confianza para descartar riesgos.

Por otro lado, Uber, que mantiene una presencia muy menor en el tráfico de Saltillo, destacó mejoras en sus sistemas para impulsar la seguridad de usuarios y conductores por igual. En el caso de esta app, se mejoró la Comprobación de Seguridad, con la que los usuarios verán en su perfil una opción para definir sus contactos de confianza y activar tanto la verificación por PIN, como la tecnología RideCheck para detección de anomalías durante el viaje.

“Nuestros análisis nos muestran que usar la app de Uber se ha vuelto algo tan cotidiano, y que hacemos sin inconvenientes, que no exploramos a fondo las funciones de seguridad existentes. Con la Comprobación de Seguridad, buscamos motivar a los usuarios a completar su perfil de seguridad en la app, en favor de una mayor tranquilidad en sus traslados”, señaló Cecilia Román, Gerente de Comunicación de Seguridad de Uber en México.

Uber también explicó que a nivel América Latina, en su aplicación, sólo en el 0.18% de los viajes realizados durante 2021 detectaron una parada anómala; de ese 0.18 por ciento, únicamente el 0.53 por ciento generó algún tipo de reporte.