Sureste
Lunes 26 de Julio del 2021 17:04 hrs

Ahora plagas y sequía amenazan a los bosques

El llamado "heno motita" es un parásito que asfixia a los árboles en que se incuba, esta plaga y otras como el gusano descortezador están causando serios daños en los bosques de Coahuila.

El descortezador ha dañado más de 350 hectáreas tan solo en Arteaga; pero también lo hay en Múzquiz y Zaragoza, además de daños por otros parásitos como el heno motita

Saltillo, Coah.- Tan sólo en Arteaga el gusano descortezador ha afectado más de 350 hectáreas de pino por lo que la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) espera que se presenten lluvias que fortalezcan el arbolado para que pueda defenderse de esta plaga.

El titular de esta dependencia Omar Garza Morales dijo que para hacer frente esta situación se llevan a cabo programas de sanidad forestal.

Señaló que se han hecho recorridos junto con Semarnat y Profepa donde se le está dando atención en algunos predios

“Tenemos 350 hectáreas en tratamiento, se están contratando tres brigadas de sanidad forestal que nos van a ayudar a atender las diferentes regiones”, explicó.

Aunado a esto, comentó que se tiende un corredor que va desde Arteaga, Múzquiz y Zaragoza de bosques de pino y encino que también están siendo afectados por el gusano.

Comentó que hay varias plagas que afectan a los bosques como parásitos entre los que está el muérdago y el heno motita pero que el principal problema es el descortezador.

Como se sabe este gusano ataca al árbol desde adentro y al avanzar este insecto llega a matar al árbol adulto multiplicándose por el arbolado sano.

En otro tema el funcionario federal se refirió a “La Pinalosa” donde ocurrió uno de los incendios más grandes de Arteaga y que dejó una afectación de cientos de hectáreas destruidas.

“La atención va a ser a través de una convocatoria específica de compensación ambiental donde lo más complicado va a ser remover la vegetación”, dijo.

Indicó que sería hasta agosto cuando pudieran empezar con ese proyecto que permita la restauración de “La Pinalosa” donde cada propietario de predios afectados tiene que dar su autorización para entrar a realizar los trabajos.