Paz y Reconciliación
Veamos con el Corazón: Papa León
El Papa León reitera que “no todo es utilidad. No todo es fama. No todo es rendimiento, rentabilidad o acumulación de miles de «me gusta». Y no todo puede medirse según criterios de eficiencia”.
La visita a España ha sido la más importante e intensa en el corto tiempo de León XIV como líder de todos loscatólicos. Le falta el sentido del humor de Francisco, la profundidad teológica de Benedicto y el carisma de Juan Pablo II.
El agustino está aprendiendo a ser Papa. En este viaje a España se vio sencillo, sincero, cercano, claro y profundo en su mensaje. Está desarrollando un estilo propio. Hay mensajes del viaje del Papa a España que vale la pena atesorar:
En el Congreso de los Diputados, el Papa planteó que si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental: ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?”
Agregó: La defensa de la vida humana es una medida de civilización. “Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona. La grandeza moral de una nación se manifiesta en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad”.
En la inauguración de la Torre de Jesucristo, en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, León XIV hizo un fuerte llamado: “no podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente incluso antes de que nazca. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”.
El Pontífice destacó la belleza del templo “que nos anima a aprender cada vez más de nuestro Maestro y Señor el arte de vivir según su Evangelio. Mientras alzamos la mirada hacia Él, el Crucificado Resucitado, comprometámonos a levantar el rostro de quienes yacen en el polvo. Y demostremos así que la Sagrada Familia es la iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en España, con la cruz que ilumina el camino, como una lámpara encendida en la espera del regreso del Esposo”.
En Islas Canarias y ante dos mil voluntarios se escuchó que se han rescatado a 20 mil migrantes salvados del océano. León se conmovió con testimonios y dijo: que “la dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera” y denunció que la acogida del migrante no puede ser algo delegado únicamente a algunos voluntarios: “no podemos pasar de largo ante las pateras, ante la llegada de vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad”.
El Papa lanzó un arreglo de flores con dos migrantes, un minuto de silencio, y luego un abrazo emotivo con ellos, con palabras susurradas al oído, para darles fuerzas, ánimos en el futuro que están construyendo.
El Papa León reitera que “no todo es utilidad. No todo es fama. No todo es rendimiento, rentabilidad o acumulación de miles de «me gusta». Y no todo puede medirse según criterios de eficiencia”.
León XIV recuerda al mundo que existen realidades esenciales que solo pueden comprenderse desde el corazón: la belleza, la amistad, la gratitud, la poesía, la fe, el arte, el sufrimiento compartido y el amor que se entrega sin esperar recompensa.