Opinión
Martes 17 de Mayo del 2022 09:45 hrs

Horizonte Ciudadano

2021, un año nefasto para las mujeres


El sistema patriarcal detenta un dominio articulado de privilegios a veces inadvertidos e invisibles que afectan a multitud de mujeres en el mundo

El año pasado la violencia machista una vez más mostró su ferocidad en contra de las mujeres y los gobiernos no pueden con ella, violaciones, homicidios, trata de personas. Fueron 3 462 mujeres asesinadas, tan solo de enero a noviembre, un promedio de 10 diarias de las que 922 perecieron por feminicidios, el país se desangra, en 3 años, entre enero de 2019 y noviembre de 2021, el feminicidio aumentó 4.11 por ciento, la violencia contra las mujeres se incrementa y muestra su gravedad, en el país 10 mujeres son asesinadas cada día son multitud.

Al menos en 22 de las 32 entidades de la federación se han proclamado 25 alertas de género, por ello las organizaciones civiles contra la violencia de género solicitaron al Gobierno federal declarar una Alerta de Violencia de Género a nivel nacional. Sin embargo, la petición no fue aceptada.

En Coahuila los datos no son halagüeños, ya que Acuña Torreón y Saltillo están entre las 100 ciudades con mayor incidencia de feminicidios, además la violencia familiar aumenta continuamente por lo que el estado mantiene los primeros lugares en ese rubro.

Una muestra de cómo esta violencia aumenta en el país es que en 2017 había siete asesinatos de mujeres al día, la cifra se incrementó en tres años, porque en 2020 la cifra subió a 10 por lo que las organizaciones civiles hablan de la falta de atención a este problema de violencia, la omisión cunde por parte de los gobiernos estatales, municipales y el federal, de ahí el hartazgo de las organizaciones civiles.

La desigualdad de género que propicia la violencia hacia las mujeres como algo cotidiano es, ya se sabe, el sistema patriarcal que detenta un dominio articulado de privilegios a veces inadvertidos e invisibles que afectan a multitud de mujeres en el mundo, de todas las clases sociales, razas y orígenes.

De ahí que se requieran programas integrales que los atiendan, por ello el gobierno federal emitió el propio como una política pública que se desarrolla sobre 4 ejes, Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, que tiene como finalidad garantizar su seguridad y contribuir a mejorar su calidad de vida y bienestar, conforme a los principios de igualdad, no discriminación y respeto por su dignidad y libertad.

El programa enumera la violencia de pareja, la violencia comunitaria; entre los incidentes más frecuentes y señala además la intimidación, la violencia laboral, sobre Violencia de Género en la Educación Básica en México presentado por la SEP, establece que desde la infancia se refuerza la asignación de las actividades en función del sexo de la persona, y los estereotipos están más arraigados en los niños que en las niñas, son algunos de los tipos de violencia mayormente arraigados.

Sobre la violencia feminicida el programa arguye que existe una invisibilización de las agresiones lo que induce a datos no concluyentes por falta de registros oficiales, lo cual no sólo resulta extraño, sino también evidencia la omisión de los aparatos de “justica”.

Lo anterior puede explicar que las manifestaciones de las mujeres sean cada vez con más rabia, reclaman seguridad y justicia con el: “Nos queremos vivas”. En las mujeres jóvenes la rabia a resultado ser una válvula de escape de la indignación y el dolor antes la impunidad, este es el país de las mujeres rotas, somos miles y miles las que nos sentimos heridas y furiosas (Martha Lamas).