Opinión
Sábado 22 de Enero del 2022 20:28 hrs

Pantalla

Sueño en otro idioma


A partir de una nota falsa sobre el supuesto riesgo de desaparición de una lengua originaria de Tabasco, se construye una buena historia para el cine que fue laureada con cinco Arieles y otros premios internacionales

Vi Sueño en otro idioma en PrimeVideo de Amazon, y comprobé una vez más que nunca se sabe de donde va a llegar la recomendación de una buena película. En esta ocasión fue mi hija quien me comentó que en su clase Cine, literatura y cultura le habían pedido que viera esa película mexicana sobre la que no tenía antecedente alguno, a pesar de que en 2018 ganó el Ariel a mejor película, mejor actor, mejor sonido, mejor música original y mejor fotografía. También obtuvo varios premios internacionales, entre ellos el del Gran Premio del Jurado y de la Audiencia en el prestigioso festival de cine de Sundance, Estados Unidos, donde fue estrenada en enero de 2017.

Fue una grata sorpresa descubrir esta excelente cinta representante del cine mexicano contemporáneo que cuenta la historia del esfuerzo de un joven lingüista por rescatar una lengua indígena que está a punto de desaparecer, puesto que los dos últimos hablantes de esa lengua -hombres ya viejos- se encuentran distanciados por desavenencias del pasado y se niegan a dirigirse la palabra, a pesar de que viven en el mismo lugar, un pequeño pueblo enclavado en la selva veracruzana.

El pretexto de la cinta es la posible pérdida de una lengua, pero la historia gira en torno a la vida de esos dos hombres, uno bilingüe, mientras que el otro solo habla el zikril, la lengua que está a punto de quedar en el olvido por la terquedad y el resentimiento que rompió una gran amistad de esos dos hombres cuando eran jóvenes, al mismo tiempo que hay temas centrales como la identidad, la diversidad sexual e incluso el racismo.

Como no deseo echar a perder la película si es que deciden verla, no les cuento el origen del conflicto. Lo que sí puedo comentar, es que se trata de una buena historia con una trama que va fluyendo, y poco a poco nos enteramos a través de la voz de los mismos personajes y de imágenes que nos llevan al pasado sobre los misterios y secretos que esconden los protagonistas, hasta llegar a conocer el fondo del problema que aparentemente no tiene solución.

El guión fue escrito por Carlos Contreras (hermano del director Ernesto del mismo apellido), quien comenta que fue el productor holandés Raymond van der Kaaij quien le platicó la nota que había leído sobre los dos últimos hablantes de una lengua originaria del estado de Tabasco; sin embargo, a pesar de que la nota resultó ser falsa, funcionó como punto de partida para la película que cubre más que el aspecto anecdótico de la pérdida del zikril, lengua que fue totalmente creada para la película por el lingüista Francisco Javier Félix Valdez basándose en otras lenguas indígenas. De esta complejidad se desprende un gran trabajo actoral por parte de los protagonistas, quienes tuvieron que aprender ese nuevo idioma ex profeso para Sueño en otro idioma.

Aparte de la historia y la actuación, me sorprendió la forma en que la selva cobra presencia a través de una espléndida fotografía (sin ningún efecto digital) de Tonatiuh Martínez, de tal forma que aún a pesar de haber visto la película en una pantalla casera, me llevó a sentirme inmerso en esa jungla con un gran colorido de verdes muy saturados acompañados de una banda sonora que complementa a la perfección la imagen, no solo con los sonidos ambientales sino con todo el trabajo sonoro y la música original. La película fue filmada en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, Veracruz, estado natal del realizador.

Recuerden, Sueño en otro idioma está disponible en PrimeVideo de Amazon.