Opinión
Miercoles 22 de Mayo del 2024 09:24 hrs

¿Y Después del Trámite? o “E” menos 3


Lo que viene es reconstruir. En especial, reconstruir y solidificar las bases de nuestra democracia, tarea de toda la sociedad.

¿Mero Trámite? No se puede saber. La contienda está cerrada y existe una posibilidad de que la pierda.

Nadie, ningún analista, espiritista o visionario, ninguna encuesta, modelo matemático, o algoritmo computacional tiene, hoy por hoy, la certeza del resultado, de cómo van a influir los incontables factores, cuando la temperatura, ambiental y política, está que arde. Como en un buen juego de póker, la baraja ya se repartió, pero las cartas están cerradas y solo podemos especular. 

Nadie sabe cuál será la influencia del crimen organizado el día de votar. Ni el tamaño real del voto oculto, desencantado y en contra del gobierno de López Obrador, voto que se movilizará motivado por la frustración. Desconocemos el efecto de la crisis creciente en el agua y la luz, con un gobierno negligente, corrupto y mentiroso. 

Lo que es seguro, es que las piezas, en el tablero, ya están acomodadas y los dados echados. 

En dos semanas, el miércoles 29 de mayo, terminan las campañas y comienza la veda electoral: periodo de reflexión para hacer un examen de conciencia, sopesar las diferentes opciones; informarse, revisar, comparar, evaluar, analizar y, entonces, decidir. 

Así es, ese ridículo periodo silente, esos cuatro días que sirven, más que para reflexión de los electores, para que los partidos terminen los detalles organizativos del día “D”: acomodar brigadas, confirmar listas, organizar carrusel, contar y dividir el efectivo, asegurar que se tiene denominaciones bajas que permitan separarlo y repartirlo en sobres amarillos; tener todo listo para movilizar voluntades el día de la votación. 

Esa idea de que el voto se reflexiona, que el ciudadano toma una decisión profundamente informada, por lo que, en conjunto, tomaremos una decisión inequívoca, que con eso es suficiente para construir la nación que queremos; ese inocente idealismo es parte de lo que debemos de dejar atrás.

Lo mismo daría que se abran las casillas al instante que terminan las campañas ¿Para qué esperar? Ya sabemos por quién vamos a votar; queramos o tengamos que votar. O, no votar. 

Las piezas ya tienen su lugar en el tablero y es la mano que nos salió y con lo que tenemos que trabajar, Máynez no va a declinar a favor de Xóchitl, Alito no va a renunciar, Claudia va a seguir alabando a Andrés. 

Seamos claros;   

  • Los políticos, todos, especialmente los candidatos, tienen cola que les pisen. Simplemente no es posible, ni creíble, que, en el sistema que tenemos, uno puede ocupar una posición o candidatura, sin tener muertos en el closet.
  • Ninguno de ellos pone por delante de su propio interés, el interés de los electores, de la población. Son candidatos, no son mártires ni santos.
  • Todos los candidatos, y todos los políticos que les rodean, ganan aun cuando solo uno va a triunfar. Muchos ganan más perdiendo, que ganando.
  • Todos los políticos mienten, especialmente mientras están en campaña electoral. Unos poquito, con algo de vergüenza manipulan la realidad, otros a boca abierta, sin ningún pudor.
  • El peor gobernante es aquel que, como candidato, se cree sus mentiras, con tal convicción que, suena convincente y convence a los electores de que la mentira es verdad.

Por eso, deseando que pierda Claudia y su propuesta continuidad de la 4T, lo que hagamos con los candidatos que salgan triunfadores en la votación es mucho menos importante que lo que los ciudadanos hagamos, después, con la decisión que tomamos.   

Lo que sabemos es que, después de la elección, triunfe quien triunfe, el camino es de retos, amenazas y, también, oportunidades. La reflexión, en veda o fuera de ella, nos obliga a no aceptar la displicencia de la política tradicional, la negligencia y corrupción de los que anuncian una regeneración, ni los castillos de aire y oportunismo de la supuesta tercera vía. 

Lo que viene es reconstruir. En especial, reconstruir y solidificar las bases de nuestra democracia, tarea de toda la sociedad. 

“Muchas formas de gobierno han sido probadas, y serán probadas en este mundo de pecado y aflicción. Nadie pretende que la democracia sea perfecta o omnisciente. De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, a excepción de todas las otras formas que se han ensayado de vez en cuando” 

Winston Churchill, Noviembre 1957 






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