Opinión
Martes 17 de Mayo del 2022 10:28 hrs

Pantalla

Argo, un buen thriller político


Así como la cinta cuenta una historia de ficción basada en hechos reales, Argo nos cuenta solo una parte de la historia verdadera para hacer la cinta más ágil, entretenida y con menos complicaciones

Con la saturación de estrenos de películas y series en las diferentes plataformas de streaming, algunas veces prefiero ver de nuevo películas que disfruté en su momento. Afortunadamente HBOMax, PrimeVideo de Amazon, Claro Video, Disney+ y Netflix mantienen un amplio y variado catálogo de clásicos de cine y de cintas estrenadas en salas durante las últimas décadas. Esta semana decidí ver Argo, un thriller político estadounidense de 2012 disponible en HBOMax, y que a pesar de haberse realizado hace diez años, ha resistido bastante bien el paso del tiempo.

Basada en hechos reales, Argo cuenta la historia del rescate de seis ciudadanos estadounidenses que lograron escapar de la embajada de Estados Unidos cuando estudiantes revolucionarios de Irán tomaron ese edificio diplomático a fines de 1979, y mantuvieron secuestrados a 66 funcionarios de la embajada durante 444 días. El secuestro causó gran tensión política a nivel mundial hasta enero de 1981 al ser liberados los poco más de 40 rehenes que aún quedaban.

La película inicia con una introducción ilustrada con dibujos narrando de manera extremadamente breve la historia de Persia, luego renombrada Irán y hoy República Islámica de Irán. Luego, la acción comienza el 5 de noviembre de 1979, en el momento en que hay una agitada protesta en el exterior de la embajada norteamericana en Irán con 66 funcionarios -hombres y mujeres- dentro, y en un edificio contiguo un grupo de seis norteamericanos más que atienden el consulado donde se mantenía actividad regular de trámites de visas. En un momento de tensión, los manifestantes brincan la barda, rompen las cadenas de la puerta principal de la embajada y la invaden secuestrando a todos los funcionarios. Sin embargo, por estar en un edificio adjunto, los seis trabajadores del consulado huyen por una puerta trasera, y después de un peregrinar de varios días por la ciudad de Teherán, se refugian en la residencia del embajador canadiense.

La situación de los rehenes generó un gran conflicto internacional en los tiempos en que Jimmy Carter era presidente de Estados Unidos y el Ayatola Jomeini mantenía el control político, militar y religioso de Irán. La demanda principal de los secuestradores era que regresaran a Irán al depuesto Sha de Irán Mohammad Reza Pahlaví, que como exiliado se encontraba en Estados Unidos recibiendo tratamiento médico contra el cáncer. El Sha nunca regresó a Irán y falleció en El Cairo, Egipto el 27 de julio de 1980, meses antes de haber concluido las negociaciones de liberación de los rehenes.

Argo, es una película realizada como un thriller político visto desde la perspectiva occidental y que se centra en la historia bastante increíble -pero cierta- montada por la CIA para rescatar a los seis norteamericanos de la casa del embajador canadiense en los mismos tiempos que los revolucionarios mantenían secuestrados a los norteamericanos en la embajada. Nos muestra con detalle como el agente Tony Mendez, interpretado por Ben Affleck, idea un plan de extracción haciéndose pasar él mismo y al grupo de los seis estadounidenses como miembros de un equipo de filmación canadiense que buscan en Irán locaciones para filmar una película de ciencia ficción. En Argo, los norteamericanos o canadienses tienen un rostro y un nombre, mientras que no hay en toda cinta un personaje iraní que tenga un nombre, solo aparecen como parte de una turba enfurecida, como burócratas fieles a la revolución o como soldados.

Mendez y uno de sus colegas de la CIA viajaron a Teherán, y el 25 de enero de 1980 hicieron contacto con los estadounidenses refugiados en la residencia del embajador de Canadá, donde habían permanecido escondidos por 86 días. Ese mismo día Mendez inició el proceso de preparación para que los seis refugiados pudieran actuar en sus papeles de profesionales del cine de Hollywood, para luego ir al aeropuerto y tomar un vuelo de Swiss Air.

La misión de rescate que cuenta la película se mantuvo reservada -como material confidencial- hasta que fue desclasificada en 1997 y dada a conocer por el entonces presidente estadounidense Bill Clinton. Desde ese momento la proeza lograda por el agente de la CIA Tony Mendez captó la atención de los medios y se le empezó a conocer por sus grandes dotes de espía especialista en extracción (rescate) de rehenes en situaciones complicadas y amparado por la Central de Inteligencia.

El guión de Argo, escrito por Chris Terrio, está muy bien estructurado para generar la tensión necesaria que requiere un thriller político y lograr captar la atención del espectador a sabiendas de que por ser una historia conocida públicamente, seguramente se conoce el feliz desenlace para los norteamericanos y la burla para el gobierno de Irán. El guión está basado en una selección de los textos de El arte del disfraz: mi vida secreta en la CIA (1999) de Tony Mendez, y el artículo El gran escape escrito por Joshua Bearman publicado por la revista Wired en 2007.

El actor Ben Affleck, además de interpretar al agente Tony Méndez, también dirige la película con una gran habilidad narrativa, logrando una buena química entre los actores dentro de la residencia del embajador canadiense, y particularmente en las escenas en las que aparecen juntos los veteranos Alan Arkin y John Goodmam que interpretan a los productores de Hollywood que de manera ficticia planean realizar la película de Argo.

Así como la cinta cuenta una historia de ficción basada en hechos reales, Argo nos cuenta solo una parte de la historia verdadera para hacer la cinta más ágil, entretenida y con menos complicaciones en la trama, pero siempre manteniendo la esencia de los acontecimientos que permitieron a los estadounidenses salir de Irán sin ser detectados por las autoridades iraníes.

Aunque el Sha murió a mediados de 1980, los rehenes fueron liberados hasta principios de 1981, y el conflicto político y económico entre Irán y Estados Unidos sigue vigente hasta la actualidad, aunque han pasado por la oficina oval ocho presidentes norteamericanos desde Jimmy Carter hasta Joe Biden, mientras que en Irán, después de la muerte del Ayatola Jomeini, se ha sostenido la República Islámica enfrascada en conflictos regionales e internacionales.

Argo ganó tres premios Oscar en 2013: Mejor película, Mejor guión adaptado y ejor edición, además de muchos otros reconocimientos en diferentes festivales. La película se puede ver en HBOMax.