Opinión
Jueves 25 de Febrero del 2021 02:29 hrs

¡AL HUESO!

Benditas Redes, Malditas Redes


Ante la falta de escrúpulos de la 4T, los abusos de poder y la corrupción de sus integrantes, y a falta de representatividad opositora los ciudadanos vuelcan su creciente malestar en las redes

Decían que era exagerado comparar a la 4T con Venezuela y estamos peor. ¡Aquí ni oposición tenemos! Miguel Rojas, taxista.

Tres momentos en la semana de un gobierno que tiene como base de sustento la diaria generación de una realidad mentirosa, con base en agresiones, tergiversaciones, distractores y promesas incumplibles.

Las vacunas:

Como corolario esperado del desastroso manejo de la pandemia, que en términos reales ha costado más de 360 mil muertes por COVID-19, se comprobó que la ineptocracia gobernante llegó tarde a la compra de vacunas y está en un pantano, hundiéndose entre sus promesas y la indomable realidad.

El Presidente asegura que ya se compraron 140 millones de dosis…. que si acaso llegan a cuentagotas y son mal distribuidas.

Pese a la palabrería oficial, no se han reanudado las entregas de Pfizer-Oxford, los 24 millones que enviaría el ruso Putin resultaron cuento chino, las de AstraZéneca se han devaluado por su limitada eficacia y los cubanos advirtieron que sus tres versiones de la Soberana serán prioritariamente para uso interno.

Hicieron mucho ruido con el envío por Beijing de activo base para generar en laboratorio local 2 millones de vacunas de CanSino y el arribo de 800 mil de AstraZéneca, pero apenas representan menos del 2% de lo necesario.

Con ellas, además, no podrán inocular la segunda dosis al personal de salud que quedó a medias con la de Pfizer, porque gastaron las reservas en los activistas electorales, ni cumplirán la promesa de vacunar a todos los adultos mayores en el primer trimestre.

Así, México está en el fondo del recuento mundial de inmunización, muy por debajo de otros latinoamericanos como Chile, Argentina, Brasil y Perú, e incluso de paupérrimas naciones africanas, que aseguraron por anticipado la mayor cantidad posible de dosis.

Como se vio en Latin US (Loret capítulo 33) ni al Secretario de Hacienda le salen las cuentas y patinó contando vacunas, porque de haberlas… no las hay

El aeropuerto:

No hace falta escribir mucho sobre la farsa montada en el aeropuerto de Santa Lucía, en que el espectáculo propagandístico cimentado en malabares y con los militares de comparsa se desmoronó a poco de rascar en el trasfondo.

Los tres poderes, el gabinete casi en pleno, la cúpula de las fuerzas armadas y una cohorte digna de mejor propósito para acompañar al Presidente a solazarse en uno de sus absurdos caprichos, “inaugurar” la repavimentada vieja pista con casi 70 años de uso, a la que arribó en un avión de la Fuerza Aérea y donde aterrizaron tres aviones comerciales vacíos, de préstamo obligado por las aerolíneas.

Quiso demostrar que pueden operar simultáneamente tres aeropuertos en el mismo espacio aéreo y no probó nada más que la capacidad para hacer circo, porque debieron suspender momentáneamente operaciones en el de Toluca y el de la Ciudad de México, desde el cual además se controlaron los vuelos, por no contar Santa Lucía con las autorizaciones y la instrumentación requerida.

Burda manipulación, el espectáculo y su trama fueron motivo de risa dentro y fuera del país, porque el Presidente aseguró que era el más avanzado e importante del mundo.

La censura:

Esos y otros hechos, que desnudan a un gobierno farandulezco, la falta de escrúpulos del movimiento que lo sostiene, los abusos de poder y la corrupción de sus integrantes, ha hecho crecer la decepción o al menos las dudas que ya pueblan la Internet, donde a falta de representatividad opositora los ciudadanos vuelcan su creciente malestar.

El grupo en esencia de manejo unipersonal, que subió al poder en gran parte por el uso de las redes sociales para generar animadversión hacia los anteriores gobiernos y sembrar esperanza de cambio, comienza a pagar en ese mismo ámbito de comunicación horizontal el precio de sus mentiras, engaños y fracasos.

No han logrado mantener el dominio de la opinión y el aumento de la crítica hacia el gobierno y su líder ya supera la capacidad de sus equipos de operación cibernética, con lo que las otrora “benditas redes” pasan a ser ahora “malditas redes” y nace el proyecto de someterlas al control del tlatoani a través del IFETEL.

Ante una oposición minusválida, que insiste en repetir rostros y conductas que causaron su derrumbe, poco a poco la ciudadanía está asentando directamente en las redes el desencanto que, sin embargo, es riesgoso caldo de cultivo para el fenómeno electoral que en otras naciones ha llevado peores populistas y oportunistas al poder.