Opinión
Sábado 04 de Diciembre del 2021 08:04 hrs

Horizonte Ciudadano

Dichos y Hechos


El próximo domingo 17 será la apertura del proceso sinodal en Roma. La novedad es que se trata de un Sínodo descentralizado, que se realizará en cada parroquia, algo inédito

La mejor forma de comenzar el día es riendo, porque te “desternillas” de risa cuando el secretario de Gobierno declara a los medios, que la Plaza de Armas, se mantiene cerrada -después de más de un mes de que fueran desalojados los pensionados y jubilados de la Sección 38 que reclaman sus derechos. Don Fernando justifica el ilegal e impune desalojo y cierre con el argumento de que ese espacio, la Plaza de Armas está siendo reparada porque hay ladrillos y algunas partes dañadas y muy viejas, se requieren cambios, dice el ingenuo funcionario, ¡imagínese usted!, si ese fuera el caso, respondieron las reporteras, la ciudad toda estaría cerrada, por la calle que transites hay baches grandes y chicos, brechas sin pavimento, alcantarillas abiertas y……..lo cierto es que estamos ante un gobierno medroso, pusilánime y que se ha propasado de la sumisión y el sometimiento de los ciudadanos, un gobierno represor y déspota que ignora los derechos humanos de los ciudadanos, no los reconoce y por eso viola las leyes.

Hechos

El próximo domingo 17 será la apertura del proceso sinodal en Roma, sí, comienza el Sínodo en las iglesias particulares. El Papa Francisco, el de los gestos, lo ha vuelto a hacer. Una mujer, Cristina Inogés, ha sido elegida para inaugurar la mayor asamblea de la Iglesia Católica. En lo que puede Bergoglio, a diferencia de sus antecesores siempre invita a las mujeres comprometidas con esa renovación tan deseada por muchos y tan boicoteada por otros.

Palabras de la teóloga española. Muy clara cuando presenta a una “iglesia herida, profundamente herida, que ha hecho mucho daño a muchas personas y nos los hemos hecho a nosotros mismos”. Y valiente cuando señala que “Jesús no nos dejó normas ni estructuras sino una forma de vida con la que construir esa iglesia-hogar llamada a ser refugio para todos”.

El propósito es saber, cuáles serán los temas de los que se hablará en los próximos años en “ese caminar juntos” qué significa la Sinodalidad en este contexto eclesiológico, que indica la específica forma de vivir y obrar (modus vivendi et operandi) de la Iglesia católica que manifiesta y realiza en concreto su ser comunión en el caminar juntos, en el reunirse en asamblea y en el participar activamente de todos sus miembros en su misión evangelizadora. Sinodalidad se refiere a la corresponsabilidad y a la participación de todo el pueblo cristiano en la vida y la misión de la Iglesia no solo en general, sino en cada Iglesia particular de los cinco continentes, siguiendo un itinerario de tres años articulado en tres fases, hechos de escucha, discernimiento, consulta. Laicos, sacerdotes, misioneros, personas consagradas, Obispos, Cardenales, incluso antes de discutir, reflexionar e interrogarse sobre la Sinodalidad en la Asamblea que se realice en la escucha de la totalidad de los bautizados, octubre de 2023 en el Vaticano, se encontrarán por tanto viviéndola en primera persona. Cada uno en su diócesis, cada uno con su rol, con sus exigencias.

La novedad es que se trata de un Sínodo descentralizado, que se realizará en cada parroquia, algo inédito, un hecho conmemorado por primera vez en la historia de esta institución, aunque oficialmente el Sinodal fue inaugurado la semana pasada por el Papa Francisco, en lo que es un momento de encuentro/reflexión, y oración; el documento emitido por el Vaticano señala que se realice en la escucha de la totalidad de los cristianos. ¿Qué reacciones se han presentado en las iglesias católicas locales? Silencio, no se escucha nada al respecto.

Aún el clero pregunta ¿de qué sínodo se está hablando? ¿A nadie le preocupan las cifras históricas de no creyentes y de personas para las que la Iglesia es algo totalmente desconocido y aún rechazado? En el año 2000 el censo de este país mostró que el porcentaje de población identificado como católico era 88%. Pero en el 2020 el porcentaje cayó al 77.7 %, vaya que es indicativo. ¿Cuáles son los cambios que Iglesia Católica necesita? Este Sínodo sería la oportunidad para saberlo.