Opinión
Sábado 22 de Enero del 2022 21:48 hrs

Pantalla

Entre ladrones y zombies


El ejército de los ladrones es una película entretenida y pasable dentro del género de cine juvenil, pero buena, definitivamente no

Con mayor frecuencia compruebo que por más cinéfilo que sea un cinéfilo, y por más películas y series que haya visto o pretenda ver un cinéfilo, es prácticamente imposible abarcar todos las facetas del quehacer cinematográfico.

En lo personal, cada vez más a menudo me sucede que descubro “universos fílmicos” que desconocía por falta de interés en ciertos géneros. Por ejemplo, prácticamente no veo cine de animación, las películas de terror no son mi fuerte, evito las cintas de superhéroes, no veo sagas de Marvel o DC Comics, prefiero las películas a las series, no me gusta el cine japonés y me molestan las películas de zombies. Sin embargo, algunas veces me “equivoco” en la película o serie que veo y caigo en territorios que no me resultan tan atractivos como cinéfilo. Eso fue lo que me sucedió hace unos días cuando vi en Netflix El ejército de los ladrones (2021).

Vi el trailer de la película y supuse que se trataba de un thriller de un robo a un banco similar a cientos que he visto en mi vida de cinéfilo. Así es que sin pensarlo mucho y para pasar el rato empecé a ver El ejército de los ladrones que resultó ser una precuela de El ejército de los muertos (2021), ¡una película de zombies! y no solo eso, sino que el creador de la historia es el director Zack Snyder, cineasta de culto del que jamás había escuchado y que tiene más de 25 películas acreditado en la dirección con títulos conocidos como 300 (2006), Watchmen: Los vigilantes (2009), El hombre de acero (2013), Batman vs. Superman: el origen de la justicia (2016), Liga de la Justicia (2017) y La Liga de la Justicia de Zack Snyder (2021), entre otras. Son películas que no he visto y solo había leído algo sobre algunas de ellas; es decir, están fuera de mi radar cinematográfico.

En fin, El ejército de los ladrones cuenta la historia de Sebastian, un joven nerd alemán cuya pasión es abrir cajas fuertes, pero que en realidad es un empleado de un banco con una vida solitaria muy rutinaria y aburrida, por decir lo menos. Como hobby, tiene un canal de YouTube sobre apertura de cajas fuertes que no tiene ni suscriptores ni vistas, lo cual genera aún más frustración al pobre Sebastian. Finalmente un buen día en su último video subido tiene una vista y un comentario que es un reto para acudir a un lugar misterioso en la ciudad de Berlín.

A la vez temeroso y emocionado, Sebastian acude a la misteriosa cita y materialmente lo “avientan al ruedo” cuando está por iniciar un concurso para abrir cajas fuertes en un sótano inmundo donde hay grandes apuestas clandestinas. Hay ya siete participantes listos y Sebastian se convierte en el octavo para iniciar de inmediato los retos de apertura de cajas fuertes. Sobra decir, sin echar a perder la trama, que Sebastian resulta triunfador, pero regresa a la soledad de su departamento no sin antes haber visto por escasos segundos en aquel sucio sótano a la enigmática, joven y bella Gwendoline.

En paralelo a esta historia aburrida de Sebastian, nos enteramos en el inicio de la cinta que existió un hombre de apellido Wagner, un maestro cerrajero alemán, que después de perder en un trágico accidente a su esposa e hijo pequeño, decide entregar su vida a fabricar cinco cajas fuertes basadas en el ciclo del anillo y la mitología nórdica, siguiendo las óperas compuestas por Richard Wagner. Fabrica cuatro cajas fuertes y dada su tristeza, se encierra en la quinta caja fuerte fabricada por él para morir dentro de ella. Nadie fue capaz de abrir la caja y fue usada como su ataúd y tirada al fondo del mar como sepulcro. También nos vamos enterando mediante flashazos de noticieros que ha surgido un brote de una especie de rabia en Las Vegas y que los habitantes de la Ciudad del Pecado se están convirtiendo en zombies.

Al día siguiente del triunfo de Sebastian en el concurso de apertura de cajas fuertes es abordado por Gwendolyne y le plantea el gran robo que tiene planeado para robar tres de las cajas fuertes fabricadas por Wagner y que se ubican en París, Praga y St. Moritz en Suiza; la joven le explica que está integrando un equipo, o sea un ejército de ladrones con una hacker, un conductor, un rudo matón y Gwendolyne misma, todos ellos buscados y perseguidos infructuosamente por la Interpol.

Es en ese punto de la película en que realmente empieza lo fuerte de la historia con la planeación y robo de las grandes y legendarias bóvedas que están a punto de ser transportadas a un lugar desconocido para darlas de baja.

El ejército de los ladrones es una película que intenta ser un thriller pero que no tiene el suficiente suspenso para lograrlo, es una comedia simple que tampoco cuaja, es una comedia romántica con el posible romance entre Sebastian y Gwendoline pero que tampoco llega a ninguna parte, es una película de terror con zombies de por medio que no aterriza ese miedo a epidemia de los zombies en Las Vegas, incluidas las pesadillas de Sebastian asediado por los muertos vivientes. Tampoco, a pesar de tener algunas escenas de acción, no es una cinta de mucha acción. En general le falta ritmo a la historia y a la edición.

De cualquier forma, encuentro que es una película entretenida y pasable dentro del género de cine juvenil que puede ir desde Harry Potter hasta El Señor de los Anillos, y desde la saga de Crepúsculo hasta la de Los juegos del hambre. Lo malo fue que al terminar la película, inmediatamente Netflix me “sugirió” ver El ejército de los muertos, que es la secuela realizada antes de la precuela El ejército de los ladrones.

Y pues El ejército de los muertos sí es netamente una película de zombies, una de esas que yo no recomiendo, pero que por lo que descubrí es una película con muchísimos seguidores no solo del género de zombies sino también del director Zack Snyder. Yo la aguanté hasta el final pero la vi al doble de la velocidad y adelantando todas las secuencias donde aparecen los zombies rabiosos. Inmersos en la epidemia de los zombies, la línea argumental central de la película es el robo de la cuarta caja fuerte construida por Wagner, aparte de las tres que nos muestran en la precuela El ejército de los ladrones, cinta que por cierto está dirigida por Matthias Schweighöfer, el mismo que interpreta al protagonista Sebastian.

El ejército de los ladrones es una película entretenida para pasar el rato, pero buena, definitivamente no, y supongo que será perfectamente olvidable a pesar de que ya están trabajando en la secuela de El ejército de los muertos en un intento para crear una exitosa saga de zombies.