Los obispos del país, en un mensaje leído ayer domingo en muchas iglesias del país dicen que miles de voces se han sumado, miles de rostros, miles de miradas, todos con una sola convicción: poner las víctimas al centro, formar capacidades, formar voluntades y construir la paz desde lo local. No vamos a descansar, vamos a continuar siendo la voz de quienes no la tienen; articulando esfuerzos, abriendo nuevos espacios de colaboración y corresponsabilidad.
En el estilo instaurado por López Obrador, de no reconocer ningún resultado adverso, MORENA esgrime pueriles argumentos para justificar su demoledora derrota en Coahuila. Usó los mismos trucos de su rival, pero carga con el repudio creciente a la corrupción de sus dirigentes y la mala gestión de gobierno.
El Papa León reitera que “no todo es utilidad. No todo es fama. No todo es rendimiento, rentabilidad o acumulación de miles de «me gusta». Y no todo puede medirse según criterios de eficiencia”.
Con menos habilidad retórica que su antecesor y padrino, en sus primeros 20 meses de administración, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido la tónica del ilusionismo, para minimizar, desviar o esconder los graves problemas del país, lejos de la obligación y compromiso de aplicar soluciones.
“No es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”